Liquidación de la Sociedad Conyugal

24 mar

LIQUIDACIÓN SOCIEDAD CONYUGAL

Desde la disolución de la sociedad conyugal, las masas se van a cristalizar. Deben mantenerse tal cual son al momento de la disolución para partir esos mismos bienes. Ya no evolucionan o crecen las masas. Eso ya no ocurre más, a partir de la disolución. Cada cónyuge va a tener que rendir cuentas al otro por los actos que realiza; esto significa que ya no rige la “libre administración y disposición” que se ejerce durante la sociedad conyugal.

Sin embargo, la administración de cada masa ganancial continúa en manos del mismo cónyuge administrador.

Separación de hecho: Es importante establecer la fecha de separación de hecho, ya que trae consecuencias importantes para el cónyuge inocente y el culpable.
Una vez que se han separado de hecho, el cónyuge CULPABLE, no tendrá derecho de participar, cuando se liquide la sociedad conyugal, en los bienes gananciales que aumentaron el patrimonio del no culpable, con posterioridad a la separación (art. 1306). Esto quiere decir, que el culpable no participará en los nuevos bienes del inocente.

En los casos de separación personal o divorcio vincular por la causal objetiva (arts. 204 y 214 inc1), sin que se hayan dejado a salvo los derechos del cónyuge inocente, corresponde aplicar ésta misma regla del artículo 1306. Es lógica, ya que en estos casos se toma a ambos cónyuges como culpables, y ninguno participa en los bienes adquiridos por el otro.

LIQUIDACIÓN
Comprende todos los trámites, operaciones y actos para establecer saldos líquidos de cada masa de gananciales, para hacer luego la partición.
Entonces, abarca el inventario de bienes gananciales; determinar y pagar deudas de cada cónyuge con tercero; dilucidar bienes propios y gananciales; las recompensas que se adeuden entre sí las masas gananciales y propias; y estimar el valor de bienes comunes.

La liquidación puede hacer por ESCRITURA PÚBLICA o por ACUERDO PRIVADO. En éste último caso hay que presentarlo al juez para que lo homologue. Si no hay acuerdo sobre la forma de la liquidación y partición, hay que sí o sí recurrir al procedimiento judicial.

El art. 236 admite que con la demanda de DIVORCIO O SEPARACIÓN POR PRESENTACIÓN CONJUNTA se acompañen acuerdos sobre los bienes de la sociedad conyugal. También se podrán realizar acuerdos, durante el trámite del juicio. El juez deberá homologar esos acuerdos.

Deudas de los Cónyuges

Hasta la partición, siguen vigentes los arts. 5 y 6 de la ley 11.357
ARTÍCULO 5.- Los bienes propios de la mujer y los bienes gananciales que ella adquiera no responden por las deudas del marido, ni los bienes propios del marido y los gananciales que él administre responden por las deudas de la mujer.

ARTÍCULO 6.- Un cónyuge sólo responde con los frutos de sus bienes propios y con los frutos de los bienes gananciales que administre, por las obligaciones contraídas por el otro, cuando sean contraídas para atender las necesidades del hogar, para la educación de los hijos, o para la conservación de los bienes comunes.

Entonces, los acreedores sólo pueden actuar contra los bienes propios o gananciales de la administración del deudor, sin perjuicio de las excepciones del art. 6.
La consecuencia de esto, es sumamente importante: los PASIVOS de los cónyuges, por la disolución, NO SE CONFUNDEN, y por lo tanto, cada esposo debe atender a su pasivo con sus bienes propios y gananciales de su masa; lo que queda como saldo líquido de gananciales de la masa del marido y de la masa de la mujer, después que cada uno pagó sus deudas, es lo que se suma para ser repartido por mitades.
El cónyuge solo responde por sus deudas con sus bienes propios y gananciales. Salvo los supuestos enumerados por el art. 6 de la ley 11.357, en los cuales el cónyuge que no contrajo la obligación también se encuentra obligado, pero solo responderá con los frutos de los bienes propios y gananciales, no con los bienes en si.

Se entiende que, aunque la ley solo aluda a los frutos de los bienes, están equiparados los frutos civiles de la profesión, trabajo, o industria (sueldos, salarios, honorarios, comisiones, etc).

Indivisión Post comunitaria

Desde que se produce la disolución comienza la indivisión post comunitaria, que termina cuando se hace la partición de los bienes que integran la sociedad conyugal o con la adjudicación a cada cónyuge.

Recompensas

Son los créditos o deudas recíprocos que existan entre cónyuges y la sociedad conyugal por los aportes hechos para la adquisición de bienes. O sea, si con dinero ganancial se hicieron mejoras en un bien propio, habrá recompensa a favor de la sociedad conyugal y si a la inversa con dinero propio se hicieron mejoras en un bien ganancial, habrá un derecho de recompensa a favor del cónyuge.

Bienes excluidos de la Masa

Al integrar la masa de bienes gananciales, hay ciertos bienes que deben ser excluidos. El art. 211 dice que “Dictada la sentencia de separación personal el cónyuge a quien se atribuyó la vivienda durante el juicio, o que continuó ocupando el inmueble que fue asiento del hogar conyugal, podrá solicitar que dicho inmueble no sea liquidado ni partido como consecuencia de la disolución de la sociedad conyugal si ello le causa grave perjuicio, y no dio causa a la separación personal, o si ésta se declara en los casos del artículo 203 y el inmueble estuviese ocupado por el cónyuge enfermo.

En iguales circunstancias, si el inmueble fuese propio del otro cónyuge, el juez podrá establecer en favor de éste una renta por el uso del inmueble en atención a las posibilidades económicas de los cónyuges y al interés familiar, fijando el plazo de duración de la locación. El derecho acordado cesará en los casos del artículo 210. También podrá declararse la cesación anticipada de la locación o de la indivisión si desaparecen las circunstancias que le dieron lugar.”

Entonces, se le da la opción al cónyuge inocente la posibilidad de oponerse a la liquidación de ese bien que fue sede del hogar conyugal, para lo cual tendrá que probar que dicha partición le causa un PERJUICIO GRAVE.

Alimentos pasados durante el Juicio de Separación Personal o de Divorcio

Es una cuestión que tiene intima vinculación con la formación de la masa ganancial. Los alimentos que un esposo para al otro DURANTE EL JUICIO de divorcio, al formarse la cuenta particionaria deben computarse, actualizados, en la HIJUELA del que los recibió; o sea, ese valor se suma a los bienes que se le adjudican, lo que implica que, en ese momento, se le adjudicarán bienes por un valor inferior a los adjudicados al otro esposo (art. 1306, 2do párrafo).

Este artículo solo se refiere a los alimentos pasados durante la tramitación del juicio de divorcio. Es necesario aclarar que la sentencia tiene efectos retroactivos al momento de la notificación de la demanda, o al de presentación conjunta de la demanda, siendo los alimentos pasados antes de tal momento, inhábiles para computarlos ni compensarlos al momento de efectuarse la liquidación de la sociedad conyugal.
Si el cónyuge alimentado es declarado inocente, conservará el derecho alimentario y no cabe imputar a su hijuela de gananciales los alimentos recibidos durante el juicio.

INVENTARIO

Si los cónyuges NO SE PONEN DE ACUERDO mediante una manifestación conjunta sobre la COMPOSICIÓN DE LOS BIENES GANANCIALES, se tendrá que designar un perito inventariador. El inventario se practicará con la citación de los cónyuges y de los acreedores cuyos créditos sean ciertos. Tras su presentación en el expediente, se dará vista a las partes, quienes podrán observar la pericia peticionando la inclusión o exclusión de bienes. Estas cuestiones se tramitan por INCIDENTES.

TASACIÓN

Si no hay acuerdo sobre valores, deberá designarse un perito tasador.

PARTICIÓN

Es la operación por la cual se determinan los bienes que se le adjudican a cada una de las partes. Se puede realizar de forma PRIVADA mediante escritura pública, o también en forma mixta, mediante un convenio homologado por el juez. Se puede hacer de forma judicial, siguiendo las pautas de la partición hereditaria conforme al art. 1313.

La partición podrá ser PRIVADA si los cónyuges están presentes, son capaces y no hay oposición de terceros con interés legítimo. De lo contrario deberá realizarse en forma judicial.

Entonces, la partición será JUDICIAL cuando: no hay acuerdo entre cónyuges; hay ausencia de alguna de las partes o incapacidad de alguna de ellas; haya oposición de terceros.

Sin perjuicio de lo antedicho, por INCIDENTE SEPARADO pueden tramitarse pedidos puntuales de inclusión o exclusión de bienes de la masa ganancial.

Partición pedida por los Acreedores

Pueden subrogarse en el derecho de los cónyuges y pedir la partición (art. 1196).

Formación de Hijuelas de valor diferente

Los cónyuges, al acordar la partición por convenio, pueden formar hijuelas de distinto valor, por diversos motivos. El art. 1315, que establece la división por MITAD DE GANANCIALES, no es de orden público pues tras la disolución de la sociedad conyugal los esposos recuperan su capacidad dispositiva para negociar entre sí sobre los gananciales, transar, y hasta hacer renuncia de éstos.

No comments yet

Leave a Reply